Hoy es un día señalado en el calendario para mí por muchos motivos. En lo personal porque es el cumpleaños de mi padre, al que ya felicité esta mañana por teléfono y ahora hago desde aquí: FELICIDADES PAPÁ!! También es importante porque comienza el calendario de adviento y la cara de mi hija Lucía se llena de una sonrisa radiante al abrir la primera pestaña y descubrir su primer bombón que es el inicio de la tan esperada Navidad para ella.
Y en lo social, aunque también en lo personal porque es un tema que me preocupa especialmente, es el día Internacional del SIDA. Un día en el que en todo el mundo se celebran actos de concienzación e información sobre esta enfermedad, crónica en el mundo desarrollado, pero desgraciadamente mortal en la mayoría de países del Tercer Mundo. El otro día escuchaba en la radio que en un país de África (no recuerdo ahora el nombre pero prometo buscarlo), la incidencia de SIDA en personas hasta 40 años era del 35%. Una atrocidad. En cambio, hace pocos días leíamos en la prensa que el SIDA había retrocedido en todo el mundo un 17% entre 2001 y 2008 según la ONU y que en África subsahariana este descenso era del 15%.
Estos últimos datos son buenos sí, pero deben tomarse con precaución, porque por un lado, pueden inducir a la relajación, a dejar de tomar precauciones y a caer en sus redes. Y por otro, porque, según un artículo publicado en El Mundo, Médicos Sin Fronteras (MSF) advierte de que la disminución de fondos internacionales asignados a la lucha contra el sida "amenaza con socavar los grandes logros conseguidos en los últimos años", de manera que puede provocar la muerte prematura de muchas personas. En el artículo se dice que actualmente más de cuatro millones de personas con VIH/sida reciben terapia antirretroviral en los países en desarrollo, si bien se estima que seis millones más siguen sin tener acceso a tratamiento. La reducción de fondos llevará a la muerte a las personas que no puedan acceder al tratamiento y a quienes deban interrumpirlo.
En Abay ponemos nuestro pequeño granito de arena. Este mes llevaremos 500 preservativos y 500 pastilleros para el reparto de medicación antirretroviral a la asociación SWAA-E (Asociación para la mujer y el SIDA en Africa en su delegación en Etiopía) . Podéis leer más en el blog Abay. Esto es muy muy poco, pero algo es y mucho más queremos llegar a hacer.
Aquí en España, Abay sigue dando charlas sobre SIDA. Uno de los principales problemas de la enfermedad es su estigmatización social.
"Más de la mitad de los españoles se sentiría incómodo si su hijo compartiera colegio con un niño que tiene infección por VIH, uno de cada tres evitaría el contacto con una persona que vive con el VIH y el 18% estaría de acuerdo en hacer públicos los nombres de las personas afectadas para poder evitarlos. Son algunas de las conclusiones de la encuesta presentada por Seisida, que refleja que todavía existe un gran desconocimiento sobre la enfermedad y un rechazo patente hacia los portadores." ABC.es
Aunque parezca increíble, esto es lo que dice la encuesta. Y si tenemos en cuenta que la gente en las encuestas suele mentir para ser políticamente correcto, ¿qué pasaría si se hiciera algo parecido a un referendum como lo que se ha hecho en Suiza con lo de los minaretes? ¿la gente contestaría lo mismo sabiendo que su respuesta es secreta?
Queda tanto por hacer...
martes 1 de diciembre de 2009
Día Internacional contra el SIDA
martes 3 de noviembre de 2009
Españoles en Etiopía
Jo, acabo de ver el reportaje de TVE, Españoles en Etiopía, y me he quedado con unas ganas de irme para allá... Inmediatamente he recibido un mensaje de mi amiga Maica, que ha debido pensar lo mismo porque me decía ¡ vámonos a Etiopía! He sentido mucha melancolía al recordar los días del encuentro con Lola Elshaday, ganas de revivirlo, llamando a mis compañeros de viaje, volviendo a ver las fotos... He sentido al mismo tiempo mucha alegría de que se hable de Etiopía y se cuente su realidad, más allá de la imagen que se tiene de ella por la mayoría de la sociedad. Porque sabemos que es mucho más que tierra seca y hambre, aunque de eso también hay y mucho, por desgracia, pero también es gente maravillosa, sonriente y amable, luchadora y muy humana. También es paisajes espectaculares, colores, olores y sabores, fuerza, música y vida. Es muchas cosas que casi nadie conoce y que me encantaría que todos supieran y por eso he sentido también un puntito de orgullo al ver el reportaje, orgullosa de querer y estar unida a este país, que es el que me dio a mi segunda hija.
También me ha dado mucha envidia de ver a las personas que trabajan allí, porque creo que su trabajo debe ser muy gratificante y muy interesante y es algo que me he quedado con ganas de hacer. Ahora lo veo complicado, al tener mi familia, pero sigue siendo algo que me atrae mucho, el trabajo en organizaciones internacionales, ayudando a las personas que más lo necesitan. Chapó por el padre Ángel Olarán, menuda labor la suya (y menuda vitalidad!). Todos los que han aparecido tienen su mérito, lo que pasa es que él destaca por encima de todos dada la magnitud de su trabajo.
Gracias TVE por este reportaje. Ojalá haya muchos más sobre Etiopía, los etíopes y África en general. Esta noche sí que ha merecido la pena ver la tele.
Ays, qué ganas de volver...
domingo 18 de octubre de 2009
Derechos de réplica
Estoy muy cansada, acabo de terminar de trabajar, sí, hoy domingo, y me disponía a irme a la cama, pero me he encontrado un comentario de alguien muy enfadado con uno de mis posts, que habla sobre la paralización de las adopciones en Etiopía. En él yo aludía a una afirmación que me molestó mucho y que leí en un foro que no es precisamente el de Yahoo, aunque en él se citaba a esa fuente como la prodecendencia del mismo, sin citar al autor o autora. Esa afirmación era la siguiente: "El porcentaje de familias adoptivas que pueden tener la certeza (y no
digo creencia, fe o confianza, sino certeza) de la veracidad de su expediente es bajísimo. " Ya lo dije en su día y lo repito ahora. Me niego a aceptar esto como verdad o certeza, ¿por qué? ¿por qué tenemos que vivir las familias adoptantes de niños etíopes con la angustia de pensar que la historia de nuestros hijos no es cierta? ¿En qué pruebas nos basamos para afirmar esto? Esta persona habla de que conoce unos cuantos casos que, desgraciadamente, no son historias verdaderas. Pero eso no implica que las demás, por sistema, sean falsas, y que todos los niños lleguen aquí de forma irregular. ¿No nos damos cuenta de lo que todo esto implica para las familias y para nuestros hijos? Y no, no estoy ciega ni me lo hago, ni quiero hacérmelo. Simplemente no comparto algo así como verdad absoluta porque sencillamente, no lo es.
He publicado el comentario donde expresa su postura y enfado y explica cómo le parece poco elegante que yo haya publicado estas palabras en mi post, cuando es un post que para empezar, no va del mensaje, sino de un tema mucho más amplio, pero lo publiqué porque venía al caso y porque el foro de Yahoo, si bien en un foro privado, no es un foro confidencial, y el tema del que trata es el mismo del que va mi blog. Además, ni siquiera cité a la persona que lo escribió porque, entre otras cosas, ni siquiera sabía quién era (no he leído el mensaje en el foro, repito). Con lo cual, no creo haber cometido ningún tipo de apropiación indebida, ni nada parecido y, respecto al derecho de réplica, que esta persona (dices llamarte Claudia pero no conozco a ninguna Claudia en el foro de Yahoo) primero, ya lo ha ejercido con creces porque se ha permitido la libertad de copiar sin permiso un contenido de mi blog personal (público sí, pero personal) en el foro de Yahoo en el que ya no escribo porque no me apetece, y segundo porque el comentario ha sido publicado en este blog.
A estas alturas imagino que ya habré sido criticada con creces en el referido foro, como es habitual, puedo imaginarlo, pero esta vez sí, me voy a la cama. Buenas noches.
martes 13 de octubre de 2009
Conversaciones madre-hija

Lucía señala una caja de tinte para el pelo que había encima de la mesa de la cocina (ya sé que no es el sitio adecuado, pero qué queréis, mi casa es una locura estos días en los que mi asistenta está enferma y mi marido y yo no paramos de currar) y me pregunta: "¿qué es eso mamá?", "es para darme color en el pelo cariño y tapar los pelitos blancos que nos salen a las mamás", le digo yo. "Ah, ya sé, eso también hay para los papás, lo he visto por la tele, pero nuestro papá no usa". "No cariño, los papás no suelen usar tintes, a ellos les quedan bien las canas". "Las mamás- sigo yo en un ataque de discurso feminista- nos toca hacer un montón de cosas rollo, como depilarnos, maquillarnos, teñirnos el pelo...". "Sí, mamá, y cocinar", me contesta ella muy sabia. Y luego se queda pensativa y me pregunta, "Pero, ¿acostar a las hijas y hacerles la cena no es un rollo, verdad?". Ante mi carcajada por su ocurrencia y mi respuesta negativa respira aliviada y dice: "uf, gracias a Dios".
Un poco más tarde se pone algo trascendental y empieza a hablarme de Dios y de la gente que va al cielo cuando muere. "¿Sabes que creemos mis amigos y yo? que la gente en el cielo se pasa el día saltando de nube en nube", me cuenta ilusionada. Pero luego le asalta una duda existencial, "¿y qué pasa por la noche, qué hacen?", y yo, pensando en darle la respuesta más lógica posible le digo que se van a dormir. "¿A dormir a dónde?, si no hay nubes, se caerían", "es que duermen en las estrellas", "no, no puede ser porque se pincharían con las puntas". Vaya, se me empiezan a acabar los argumentos...entonces le cuento que en el otro lado del mundo ahora es de día y ya parece que se queda convencida: "ah, claro, qué morrudos (traducido por "qué morro que tienen los espíritus"), se van volando al otro lado y siguen saltando las nubes". Y así acaba nuestra conversación. Hasta que siga pensando en el tema y esa respuesta no le parezca suficiente. ¡Qué difícil es ser mamá!
martes 6 de octubre de 2009
¿Paralización de las adopciones en Etiopía?
Llevo muchos días sin escribir en el blog y no es porque me haya quedado sin palabras después de la última vez, aunque pudiera parecerlo, sino porque el trabajo (doble, en la oficina y en casa) y las niñas, no me dejan tiempo de respirar.
Antes de nada agradecer los mensajes y palabras de apoyo de muchas personas que a través de blog o mediante mail y teléfono han hablado conmigo estos días y me han contando sus experiencias. Todas ellas me han servido para serenarme un poco, aunque las cosas nunca terminan de apaciguarse, vista la situación de las cosas que todos más o menos conocemos. Para Elisa, muchos ánimos y suerte para la semana que viene. Ojalá todo salga bien.
CORA, la Coordinadora de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento, a la que Abay pertenece desde este verano, solicitó al Consejo Consultivo de Adopción Internacional la paralización de la adopción de menores procedentes de Etiopía mientras no existan mecanismos de control que garanticen que las adopciones en ese país se hacen conforme a los principios del Convenio de la Haya.
Antes de nada quiero aclarar que Abay entró a formar parte de CORA después de que se tomara esta decisión, por tanto no participó en la misma. Mi opinión personal ya la expuse en CORA al iniciarse nuestra relación con ellos, pero me gustaría contarla aquí en el blog porque creo que es un tema muy importante y que afecta a muchísimas personas, por tanto, del que me gustaría hablar.
Es una opinión personal, que también he comunicado a Abay, no se trata de la postura oficial de Abay, que en estos momentos se encuentra en proceso de debate interno.
Llevo mucho tiempo leyendo y escuchando toda la información al respecto, tratando de elaborar una opinión coherente y sólida, lo más objetiva posible, más allá de los sentimientos y las emociones, muchas veces contradictorios, de ser una reciente madre de una bebé etíope. Es muy difícil y doloroso, porque escuchas y lees historias tremendamente complicadas, injustas, crueles, de familias que cuentan desgarradas como han descubierto que sus hijos fueron captados para la adopción por los llamados recolectores de niños, para mí las historias más terribles y que habría que perseguir, condenar y erradicar cuanto antes.
Me parece deplorable la corrupción (¿a quién no?) y creo que es muy difícil de controlar el sistema allí, en Etiopía, aunque la Administración etíope se preocupe por hacer transparentes los procesos. No olvidemos que estamos obligados a hacer seguimientos hasta los 15 años del menor, que no se puede adoptar por protocolo público, que la jueza obliga a la familia bio a presentarse en el juicio para ratificar que efectivamente dan a sus hijos en adopción, etc. Sin embargo, el aumento exponencial de la demanda, con el consiguiente aumento de ecais operando en el país y el alto número de personas trabajando en la adopción, dificultan el control y dan pie a que personas sin escrúpulos puedan actuar.
A pesar de ello, no creo que la paralización de los procesos sea la solución más acertada, mientras que sí creo que hay mucho que mejorar en la adopción allí y en la AI en general. ¿Por qué? Para empezar porque hay muchos niños que no tienen otra opción de sobrevivir si no es mediante la adopción internacional. Etiopía es uno de los países más pobres de la tierra y no puede mantener a su niños, tristemente. Sí, ya sé que la pobreza no debería ser un motivo para dar a tus hijos en adopción, pero la realidad es ésa, nos guste o no. Y no sólo la pobreza, sino el SIDA, que deja un espeluznante rastro de huérfanos en toda África. Hay otros motivos pero, básicamente, estos dos, la pobreza y el SIDA son los dos motivos principales por los que una familia etíope da a sus hijos en adopción. La mayoría de los niños allí tienen una familia, lo cual a mí nunca me pilló de sorpresa, pues la primera frase que escuché al llegar a la charla informativa sobre la AI en la Comunidad de Madrid fue ésta: "olvidaos de que los niños son huérfanos, la mayor parte tienen madre, padre o ambos".
Sé que muchos opinan que con el dinero que nos gastamos en la adopción podríamos "salvar" a familias enteras de la miseria y que pueden considerar una obscenidad que lo empleemos en adoptar. Bien, se puede ver así. Pero es que la principal motivación de adoptar no es, al menos la mía, salvar a nadie. Mi motivación era ampliar mi familia, volver a ser madre, como la de mi marido, volver a ser padre. Eso no quita para que me deje tocada, como cualquiera con un poquito de sensibilidad, la situación terrible de Etiopía y que piense que con poco de lo mío ellos harían mucho. Por eso decidí entrar en Abay, entre otros motivos. Para ayudar al país que me dio a mi segunda hija. Creo que se lo debo. Y una vez metida en harina, una se da cuenta de lo complicado que es hacer llegar la ayuda desde aquí hacia allí, materializar los proyectos. No es una regla de tres: yo tengo, un suponer, 1.000 euros y los dono a tal entidad de allí para tal cosa, no. Surgen obstáculos por todas partes, el camino no es fácil. Y aún así, seguimos en ello, porque queremos y creemos en ello.
Otros pueden rebatirme diciendo, "ya, pero si cierra España, hay montones de países que siguen adoptando, hay familias de sobra, así que no hay problema, los niños serán adoptados". A mí ese argumento me suena a algo así como decir: "bueno, como ya existen un montón de ONGs en España, ¿para qué montar Abay?" o "como los chinos no van a hacer nada contra el cambio climático, pues para qué voy yo a reciclar". Además puede suceder que si España cierra las adopciones para exigirle a Etiopía que firme el Convenio de la Haya, Etiopía considere que tiene cubiertas las adopciones con el resto de países y descarte realizar ninguna investigación y por supuesto solucionar las supuestas irregularidades. Con lo cual éstás seguirán creciendo y nosotros seremos testigos de las mismas desde fuera.
Considero que es mucho más realista comenzar por arreglar las cosas en casa. En España las ecais que tramitan con Etiopía han crecido en número y en extensión, abriendo oficinas en otras Comunidades Autónomas cuando tenían cubierto el cupo de la suya, lo cual no se entiende, metiendo a las familias en procesos de espera sin fin, y sin que las Administraciones hagan nada al respecto. Lo que nos lleva a otro problema, el de la falta de una coordinación estatal de las adopciones internacionales por parte de la Administración, cuya existencia evitaría abusos y permitiría un mayor control de las idoneidades para cada páis, evitando masificar los países o que algunas ecais acepten expedientes sin fin aunque tengan en espera listas enormes de familias.
Pero lo más grave es la existencia de denuncias sobre casos concretos de abusos o mala praxis en algunos procesos que están sin resolver (esta información no la tengo contrastada de primera mano, sólo es lo que leo en los foros, donde se dice que las Administraciones no hacen caso a las denuncias). A mí me parecen graves los casos de niños desnutridos en las casas de transición de manera deliberada por parte de las ecais, o padres que han sufrido enfermedades de sus hijos allí y no han tenido apoyos de las ecais o padres obligados a dar donativos (delito en Etiopía) a los orfanatos.
Si las ecais denunciadas fueran sancionadas como merecen, estos abusos dejarían de producirse y podríamos pedir a Etiopía que revisaran los que se cometen desde allí.
Lo que me lleva a hablar de otro tema, la injusticia de que tengas que tramitar con la ecai de tu comunidad porque es la que te toca. ¿Y si está denunciada? ¿Y si estás en desacuerdo con su filosofía? ¿Y si tiene una lista de espera infinita? ¿Te aguantas porque lo que más quieres del mundo es un hijo? A mí me parece muy injusto que según de qué comunidad seas puedas optar a un hijo adoptivo con una ecai que te ofrece mayores garantías o tengas que aguantarte con una que no. Es más, creo que debería existir, como he dicho antes, algún organismo central que coordinase y centralizase todo. Aunque ya entramos en temas de competencias autonómicas y todo ese lío. Esto de las Aotonomías, ¿qué tiene de bueno? cada vez le encuentro menos ventajas (pero esto no es para hablarlo en este blog.
Para finalizar me gustaría opinar sobre otro asunto, las llamadas historias falsas. Aquí ya entra cada vez más mi parte subjetiva, es lo que hay. Me parece que muchas veces se saca de contexto este tema. No creo que las ecais falsifiquen las historias de los niños, creo que son las familias bio las que lo hacen y no las juzgo (y no lo creo por creer, tengo información de diversas fuentes), porque sus motivos son simplemente porque quieren que sus hijos salgan en adopción, porque quieren que salgan y saben que si dicen que tienen 6 años va a ser más difícil, o si dicen que son huérfanos, no tienen que ir al juicio, etc. Desde luego que si hay ecais que hagan esto, falsificar historias, engañar a familias bios y adoptantes, merecen ser condenadas, y si hay denuncias sobre esto, ojalá que pronto se cierre esa entidad y se condene a los responsables.
Y lo siento pero me niego a aceptar como verdad científica frases como ésta: "El porcentaje de familias adoptivas que pueden tener la certeza (y no
digo creencia, fe o confianza, sino certeza) de la veracidad de su expediente es bajísimo. ", leída en el foro de Yahoo, ¿en qué datos se basa esta afirmación? Según se desprende del mismo mensaje, la persona que lo redacta habla de 10 casos de historias falsas que conoce de primera mano. Creo que ahora mismo hay en España 2.000 niños adoptados etíopes.
Creo que estamos dando por hechos muchas veces suposiciones o medias verdades u opiniones, y no podemos hacer algo así cuando se está hablando de algo tan importante como esto. Y se está pidiendo algo tan drástico como el cierre de las adopciones con Etiopía y se están poniendo en duda la transparencia de todos los procesos adoptivos en Etiopía, cuando somos muchas las familias afectadas y sobre todo los niños que tienen derecho a la presunción de inocencia y a que se les respete su intimidad.
A mí me gustaría que no hubiera ni un un solo caso más como los que he comentado al principio, ni familias que sufran, sobre todo me gustaría que ningún niño sufriera por tener una adopción irregular. Pero de verdad creo que la solución no es paralizar, sino tomar medidas para que nada de esto suceda más.
miércoles 16 de septiembre de 2009
El lado oscuro del corazón
El título de este post coincide con el de una de mis películas favoritas. Pura poesía. Pero lo que voy a escribir poco tiene de la belleza de la poesía, aunque sí mucho de la tristeza y de la amargura de muchos poemas.
Desde antes de que Lola Elshaday llegara a mi vida son muchas las veces que he pensado en su historia, en su familia de nacimiento, en lo que sabría o no de ella, en lo que sería o no cierto de lo poco o mucho que contuviera su informe. Estos meses de baja, y más intensamente en verano, estos pensamientos han estado más presentes que nunca en mi cabeza, me han acompañado como una sombra, y como tal han velado la inmensa felicidad que la llegada de mi niña ha aportado a mi vida y a la de toda mi familia. La procesión ha ido por dentro (compartido sólo con el papá), aunque ahora me atrevo a decirlo aquí, después de tantos meses, porque creo que es importante hablar de todos los aspectos de la adopción, y este es uno que para mí por lo menos está resultando muy relevante y muy duro.
Tengo un miedo atroz a descubrir que Lola llegó a nosotros de una forma que no es la que creemos (y no creo que me haya mentido la ecai, que conste, pero les pueden haber mentido a ellos), por eso quiero algún día, cuando me sienta preparada, ir en búsqueda de los orígenes de mi hija, sin embargo, me aterra ahora mismo la sola idea de pensar en ello. No sé qué puedo encontrar, qué puertas puedo abrir, a qué personas puedo hacer daño o cuánto daño puedo hacerme yo o incluso a Lola.
Llevaba unas semanas sin pensar tanto en ello, concentrada en disfrutar de mis hijas, en cuidarlas, jugar con ellas, reirme con ellas, verlas crecer...pero hace un rato apareció ante mí el vídeo de la ABC australiana sobre las adopciones en Etiopía, y fue como un jarro de agua fría. Pensé en las madres angustiadas. Pensé en la madres adoptivas, en los padres, en los niños... en la parte oscura y triste de la adopción.
viernes 11 de septiembre de 2009
Feliz año nuevo 2002
Hoy 11 de septiembre se ha celebrado el fin de año 2001 en Etiopía, ya que allí siguen el calendario juliano (para quienes no lo sepan) que va a otro ritmo disntinto que el nuestro. Mañana es por tanto Año Nuevo, el primer día de 2002. Para celebrarlo nos reunimos la gente de Abay en Miraflores de la Sierra. Esta noche ya hay allí unos cuantos: Paco y Charo con Airam y Aruma, Merce y Javi con Míheret, MªJosé y Tomás con Malena Feven, y Alba con su familia. Mañana nos unimos el resto. Vamos a intentar cumplir con los ritos que se celebran allí, más o menos, y que Cristina, una de las últimas incorporaciones a Abay, encontró por Internet en una página. A continuación copio lo que decía la misma:
"Etiopía conserva todavía el calendario Juliano según el cual el año consta de doce meses de treinta días y un mes de cinco o seis días si el año es bisiesto. Además, el calendario etíope lleva ocho años de retraso respecto al Gregoriano de enero a Septiembre y siete años entre septiembre y enero.
El Año Nuevo en Etiopía es el once o el doce de septiembre según el año sea o no bisiesto, por lo que el próximo sábado en Etiopía se celebrará la llegada del año 2002 con el inicio del mes de Meskerem. Meskerem se considera un mes de transición del año viejo al nuevo, un tiempo para expresar las esperanzas y sueños para el futuro.
El día de Año Nuevo (Addis Amet) es celebrado con los etíopes con cantos, bailes, intercambio de regalos, reparto de alimentos y comidas tradicionales y por supuesto con mucha alegría.
Por otro lado, el nuevo año llega a Etiopía justo después de la temporada de lluvias cuando la belleza de la naturaleza puede admirarse en su mayor esplendor, las tierras altas se cubren de margaritas Meskal de intenso color amarillo y se inicia la época de cosechas, momento asociado siempre a fiestas y celebraciones. radicionalmente se cree que es la fecha que señala el fin del diluvio de Noe.
El día de Año Nuevo se denomina Enkutatash que significa “regalo de joyas”. El origen de esta festividad está relacionado con el regreso de la Reina de Saba a Etiopía tras su visita al Rey Salomón en Jerusalén, puesto que según cuenta la tradición fue recibida con abundantes joyas.
La celebración se inicia en la víspera de Año Nuevo, cuando los hombres encienden antorchas de hojas secas (chibó) delante de las casas para ahuyentar la mala suerte y atraer un buen año. Al mismo tiempo, las niñas recogen margaritas amarillas para sus madres. Al día siguiente, muy temprano, se acude a la iglesia con ropa tradicional etíope. Después de la iglesia la familia se reúne para comer injera y wat (estofado). Las niñas van de casa en casa cantando canciones de Año Nuevo y los niños venden imágenes que ellos mismos han dibujado. Por la noche las familias visitan a sus amigos y comparte Tella, la cerveza tradicional etíope.
En Etiopía, la celebración religiosa más importante tiene lugar en la iglesia Kostete Yohannes en la región de Gondar. Durante tres días seguidos se puede disfrutar de los sonidos de salmos, oraciones y cantos así como contemplar coloridos los desfiles de bienvenida al Año Nuevo. También hay una gran celebración en la iglesia Bagual, en el monte Entoto cerca de Addis Abeba."
Mañana los niños pintarán margaritas amarillas que luego regalarán a la gente del pueblo y después llevaremos margaritas de verdad a la Gruta de Nuestra Señora de Begoña. Más tarde marcharemos a la Fuente del Cura, un sitio en el campo muy agradable (por favor que no llueva) a comer injera y tomar café etíope. Después veremos fotos de Etiopía mientras escuchamos música de allí. Ah! y también tenemos las antorchas (de jardín), aunque creo que las iban a enceder esta noche.
Vamos a revolucionar un poco la sierra mañana, jeje. Lo vamos a pasar bien. Si el tiempo nos acompaña, que espero que sí.
MELKAM ENKUTATASH!!


